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Siete señales que indican que fuiste criado por una madre mexicana

Siete señales que indican que fuiste criado por una madre mexicana

  • Aprendiste que “no se dice qué, se dice mande”

Probablemente una de las frases más repetidas por generaciones de madres mexicanas. Bien puede decirse en tono sutil, exigente o acompañado de un coscorrón. Es responsable de una de las muletillas más arraigadas en nuestra cultura.

 

  • Sabes que tu buena conducta está siendo evaluada por seres sobrenaturales

Los Reyes Magos, Santa Claus, el ratón de los dientes y demás entes que siempre están observándote, SIEMPRE. Y sí eso no fuera suficiente, también está el Coco que, aunque nadie tiene muy claro qué o quién es, desquita su ira contra los niños que no quieren irse a dormir.

 

  • Aprendiste lo importante que es terminarse la sopa

Porque si no te terminas la sopa: no te levantas de la mesa, no hay postre, no sales a jugar, no hay tele, no vas a la casa de tus primos… a todo esto súmele los miles de niños que mueren de hambre en Somalia y que darían lo que fuera por tener un plato de sopa.

 

  • Desarrollaste un miedo irracional por el señor de la basura

Por lo menos una vez tu mamá te ofreció como regalo al señor de la basura, o al señor del gas o cualquier inocente prestador de servicio público con la siniestra frase: ¿Verdad que usted se lleva a los niños que se portan mal?, con el consecuente regocijo de dicho personaje que siempre responde afirmativamente. ¿Cuántas ofrendas de niños malcriados no recibirá el señor de la basura por su tránsito diario por la ciudad?

 

  • Aprendiste a definir tu casa por todo lo que no es

Porque no es un hotel, no es un bar, no es un restaurante (y te comes lo que hay) y no es un centro social. Después de todo “no te mandas solo”, “a esta casa me la respetas” “ya harás lo que se te pegue tu gana cuando tengas tu propia casa”… “y ya no quiero tener a tus amigos aquí todo el santo día ¿Qué no los quieren en su casa?

 

  • Aprendiste quebrados antes de tus clases de matemáticas en la primaria

A todos nos ha tocado recibir una letanía que involucra los famosos “ocho cuartos”, cuyo verdadero significado y relevancia matemática parece ser dominio exclusivo de las madres mexicanas. Los ocho cuartos sirven para contrastar todo lo que, para tu mamá, son artes oscuras e indignas del espíritu humano. “que fiesta ni que ocho cuartos”, “que novia ni que ocho cuartos”, “que cerveza ni que ocho cuartos” “que nintendo ni que ocho cuartos”.

 

 

  • Sabes remedios para enfermedades misteriosas que la ciencia no se atreve a reconocer

Sabes que el mal de ojo se evita con una prenda rojao con un ojo de venado, el espanto se cura con una limpia y es muy probable que una de tus abuelas te haya curado de empacho jalándote endemoniadamente la piel de la espalda ¿Qué es el mal de ojo? … eso si es un verdadero misterio.

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